by helena

¡Yo soy de pueblo!

¡Yo soy de pueblo! ♥️

Como buena nieta de mi abuela Margarita, tejo, coso y hago ganchillo.

He crecido en un pequeño pueblo de la Mancha manchega dónde las mujeres se sentaban en pequeñas sillas de paja a la puerta de las casas. Cogías tu labor, tu cojín de bordar, tijeras, aguja, hilo, dedal y siempre después de la siesta salíamos a sentarnos cerca las unas de las otras. Allí veíamos a los vecinos pasar, sabíamos quién llega y quién se va, hablábamos de nuestras cosas y cotilleábamos un poco sobre la vida de las demás. Qué nostalgia de aquellos tiempos en los que las amigas, vecinas y familia nos sentábamos juntas cualquier día de la semana a tomar el fresco!!. Si eres de pueblo como yo, sabrás de lo que hablo.

 

Y así aprendí a coser, mi madre Puri me compraba patrones sencillos de punto de cruz, y poco a poco y guiada por mi Tía Tere iba más tarde escalando en dificultad; de un osito a coser mi nombre, una flor, etc… Nunca llegué a los bordados ni a vender manteles para Lagartera como mis tías y primas, pero yo era feliz con mi punto de cruz.

En Norwich también he encontrado mi comunidad de tejedoras con Sue Maton, ella me guía profesionalmente y estoy tejiendo diseños que me enamoran! Tejo principalmente en los aeropuertos, en los aviones y en cualquier sofá o silla dónde me siente un rato. Cargo mi labor allá donde voy y es fácil verme con la aguja en mano. A veces ”me cunde más” otras menos…no tengo prisa ninguna.

Tejer me une al linaje de mi familia materna, me hace sentir cerca de ellas aún estado a miles de kilómetros, cuando pienso en mi prima Rebeca y su proyecto de “Laneca y punto” o en mi madre admirando los diseños de Sue Maton en Instagram es como si de alguna manera estuviésemos todavía sentadas en la puerta de casa mirando los vecinos pasar por la calle “eras parriba”, contando los hilos para dar la puntada, balanceándonos en las pequeñas sillas de enea.

Con cariño y admiración,

Helena Eyimi