Miro a través de la ventana justo enfrente mía y veo el rosal florecer poco a poco, el romero que crece de forma desorbitada, las macetas de colores aquí en mi casa de Norwich ciudad en la que puedes tener 4 estaciones climatológicas en un solo día. Por ahora, aquí todo está en calma; a día de hoy 13 de Marzo del 2020 las familias siguen paseando plácidamente, las niñas y niños en el colegio, he ido a hacer la compra y no noto nada extraño….ni siquiera eso que dicen que se ha acabado el papel higiénico ¿…?. 
Como miles de matronas en todo el mundo, mañana trabajo en el hospital y ahí si puede cambiar el asunto. A pesar de los pesares en épocas de pandemia, epidemias, catástrofes naturales con luna llena y sin ella, las mujeres siguen pariendo en todas las partes del planeta y las matronas estamos al pie del cañón. Tenemos muy interiorizado el tema de Matronería y Salud Pública, ya lo dijo Acheson en el 1998 “ La Salud Pública es el arte y ciencia de prevenir enfermedades, prolongar la vida y promover la salud a través del organizado trabajo de la sociedad”. La sociedad y la salud de las familias es un asunto prioritario para nuestro colectivo. No es nuevo que en determinados casos prioricemos salud de otras personas ante la nuestra propia, se ha comprobado como de manera especial enfermeras y matronas se enfrentan a un riesgo mas elevado de contagio que el resto del personal médico en brotes de pandemia y epidemias y aún así continúan ofreciendo cuidados esenciales durante la maternidad.

Existen ejemplos en distintos continentes que demuestran, como la labor de la matronería y sus cuidados materno-infantil han sido claves en momentos en los que enfermedades epidémicas han atacado masivamente a individuos de una localidad o región. 

Un artículo publicado en la revista Midirs sobre las matronas y la crisis del Ébola describe lo siguiente: “La unidad de partos está en pleno funcionamiento y las matronas siguen trabajando exponiéndose al virus siendo conscientes del brote. Ellas ponen énfasis en las medidas preventivas en su área local e intentan protegerse a ellas mismas y a sus pacientes para poder proveer el servicio y cuidados que las mujeres desesperadamente tanto necesitan.” A pesar de las precauciones durante la terrible crisis del Ébola, miles de profesionales sanitarios se contagiaron y más de 500 profesionales entre ellos médicos, enfermeras y matronas murieron. La OMS declaró que durante la época que duró la terrible pandemia la cantidad de trabajadores sanitarios que habían fallecido no tenía precedente alguno. 

Estas experiencias profesionales durante grandes crisis sociales, las matronas han desarrollado una importante implicación en la comunidad y en las políticas sanitarias. Por ejemplo aquellas que trabajaron en los centros de infectados en Sierra Leona experimentaron situaciones muy diversas mientras cuidaban a las mujeres embarazadas infectadas por Ebola. Sus puntos de vista fueron incluidos en nuevas guías y protocolos para desarrollar una mejor práctica clínica en los cuidados sobre el virus y otras enfermedades víricas parecidas. 

Por otro lado, varios estudios demuestran que la labor de las matronas antes durante y después del parto puede jugar un papel crucial en la prevención de transmisión de enfermedades víricas entre la madre y su bebé. El contagio se mantiene en algunos casos como una seria amenaza y las matronas pueden ayudar a revertir la situación como pueden ser en el virus ZICA o el HIV. 

Aparte de pandemia y epidemias, la matronería tiene mucho que decir incluso en las decisiones gubernamentales en temas politicos, militares y policiales. Hemos visto recientemente en Chile dónde las matronas colectivamente han salido en masa a unirse con las protestas mutitudinarias en las calles. Otra forma de protesta fue la rueda de prenda  del Colegio de Matronas y Matrones del país advirtió a las autoridades estatales que “el clima de crisis social, acompañado del uso de armas disuasivas y -sobre todo- de bombas lacrimógenas, podrían generar un incremento de partos prematuros en el país.” La presidenta del gremio indicó que existían pruebas, estadísticas y estudios realizados en Chile y el extranjero, sobre situaciones de estrés por fenómenos naturales o conflicto bélico, y que en todos hay un impacto directo entre el ambiente y el nacimiento prematuro, lo que incide en el peso y tamaño del recién nacido.

Otro ejemplo de la rápida acción de las matronas fue en Haiti, país con un alto número de mortalidad materna e infantil. Durante el terremoto del 2010 se aprovechó el trabajo de las matronas que se desplazaron voluntariamente para iniciar un estudio que resultó cambios significantes medidas internacionales sobre organización, preparación y efectividad de la matronería en situaciones de atención extrema.

Con estos ejemplos en diferentes naciones alrededor del mundo, vemos claramente que las matronas tienen un papel fundamental en tiempos de alerta para la sanidad de la población. Pandemia, desastres naturales, revoluciones sociales, etc… las mujeres siguen pariendo y las matronas que trabajan al pie del cañón son una oportunidad para analizar cuidados, sacar estadísticas y publicar conclusiones para la mejora de nuestra profesión que es a su vez la mejora de la salud de las familias.

Ahora más que nunca necesitamos matronas líderes que entiendan la situación global y que acciones son necesarias para llevarla a cabo. Mañana iré al trabajo sintiéndome parte de este movimiento global de cambio en los cuidados de las mujeres durante su etapa reproductiva. 

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Con cariño,

Helena Eyimi

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