Siempre supe que quería ser enfermero, me llamaba la atención “cuidar a las personas”, “curar heridas” y todo lo relacionado con el ámbito sanitario. Empecé a estudiar “la profesión más bonita del mundo”; estaba emocionado y contento por empezar a cuidar. Puedo decir que aquí comenzó uno de los momentos más bonitos de mi vida.

Durante el primer año me enviaron a la Planta de Maternidad donde cuidé a bebés y a sus madres. Pude apreciar la ternura que había en ese momento mágico de la maternidad, y, lo que más me gustaba era la hora del baño a los bebés y hacerles los cuidados básicos; todo era normal, una “rotación” bonita la cual me llevó una buena experiencia.

¿Cuál fue el momento en el que recibí la “llamada” o “señal” que me hizo anhelar y desear con todas mis fuerzas ser Matrona? 

Fue el momento en el que vi un parto por primera vez.

Fue un cúmulo de sensaciones… por una parte me pareció algo “salvaje” (el proceso del parto en sí mismo) pero a la vez me resultó hermoso, lleno de vida, amor… Solo os puedo decir que me puse a llorar como un “niño pequeño” y no sabía realmente el por qué… pensé que había sido una reacción espontánea por lo que no le di mucha importancia, pero tras un segundo parto me volvió a suceder lo mismo… sentí un “escalofrío” por dentro, una felicidad y emoción que no podía describir y me di cuenta en ese mismo instante de que yo quería ser ese “profesional” que acompañase a la mujer.

Desde entonces no paré de “luchar” hasta conseguirlo … Todos los días le doy gracias a Dios por permitirme hacer mi sueño realidad… “Ser Matrona no solo es mi profesión, es mi vida”

 

Y en tu caso, ¿hubo un momento o circunstancia que te hizo ser Matrona?, o mejor dicho… ¿Cuándo recibiste la “llamada”? Me encantaría conocer tu historia.

 

Con cariño y admiración,

Toni Fernández ✨

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